domingo, 14 de julio de 2013

Noble capitulo 1

Noble
Sisi Rodríguez
  
Capitulo 1.

La fantasía es mejor.
“Siempre decían que yo vivía en un mundo de fantasía, y yo respondía que haría  de la realidad un sueño, pero ahora que tengo tanto sueño en el cuerpo, no sé si estoy despierta o dormida o si fantaseo o estoy en la realidad”.

Una tarde fría de otoño, como era costumbre en la villa miseria de Belén, la gente escurría el lodo que quedo de la lluvia pasada, las putas y las ratas se juntaban en un mismo sitio para buscar un cliente que se antojara, las esperanzas de sus vida era proporcionales al lo que se encontraban para llevarse a la boca y que las alimañas que deambulaban en la oscuridad no los picara, las enfermedades eran como la suerte “al que le toca, le toca” donde todo se olvida las ganas de vivir, un comida caliente, un sueño tranquilo y esperar de que los hijos encuentren una buena vida, no eras más que otro pobre que espera convertirse en un desperdicio mas, que no recogerá el camión de basura porque aquí no existe el servicio sanitario, pero si existe la miseria que hace a la gente fría, amargada, insensible y cruel. Allí se encontraba  atareada la mujer del artillero, de un lado, al otro con su enorme barriga  y sin saberlo a punto de dar a luz. La modista ya se había atrasado con sus pedidos, muy preocupaba enebro sus agujas y comenzó a coser. Entre puntada y puntada sentía dolor en el vientre, pero ella lo ignoro completamente, “necesito el dinero” se dijo así  misma; pero los dolores pasaron de ser  paulatino e incómodos, ella jadeaba y seguía punteando, a la hora comenzó a ser sucesivos  y  agudos. Al minuto se volvió más desgarrador, se levanto de la silla pero no pudo ponerse de pie, tumbada en el suelo mojada ya sabía que tenía que comenzar a pujar; se agarro los muslos para tener un punto de presión, respiro bocanadas de aire y polvo, y pujo fuertemente hasta expulsar al bebe. Esta mujer se lanzo al suelo rendida, mareada se puso de rodillas para buscar en la mesa sus tijeras y cortar el cordón que la unía a la criatura, la toco para ver si respiraba; era una niña flacucha, que no lloraba, pero si la seguía con sus ojos ámbar.la mujer fue hasta el patio y lleno un balde con agua, tomo al bebe que hasta ahora no soltaba ni un llanto y la hundió en el balde la bebe se retorcijaba aterrorizada. De repente llego la mujer del pedido.la mujer saca la cabeza de la bebe del agua y la dejado abandonada en un mesón, para atender a la puerta.
-       Buenas tardes. Vengo por las 2 faldas que me debe.
-       Lo siento. Señora Sofía no le he podido terminar sus faldas atiempo.
-       Pero como no me habéis terminado mi encargo, si te he pagado por a delatando.
-       Lo siento señora Sofía no me sentido muy bien estos días.
La señora nota pálida y enfermiza, ya no tenía barriga.
-       ¿ya nació vuestro hijo?
-       Si señora.
-       ¿y que ha sido?
-       Nació muerta. (le contesta  muy cortante la modista)
-       Lo lamento por usted y vuestro marido, pero necesitare my pronto mis faldas.
-       Descuide señora Sofía, en una semana le tendré su pedido listo.
La modista cierra la rápidamente puerta y la señora se marcha indignada, ella se recuesta entre una tela del suelo por unos minutos agotada y temblorosa como las cucarachas, cuando escucha el ruido de sus hijos en el portón como un fantasma, corrió a esconder la bebe adormecida en un canasto y la tapo con una manta. Los otros hijos le tocan de vuelta a la puerta, ella se levanta les abre como si nada muy erguida va así la cocina a servirles jugo de lima fresca para apaciguar el calor. Mientras toma su limonada uno de los niños nota que no hay barriga y pregunta.
-        ¿ya nació nuestro hermanito?
.A lo que responde la modista, con gran dulzura.
-        no niño, la cigüeña volvió a llevarse al hermanito.
Los niños asienten la cabeza entristecidos porque esta vez querían que se quedara.
Irónicamente, otra mujer estaba dando a luz esa misma tarde, muy lejos de villa Belén, con  los mejores médicos del principado, 2 matronas, las damas de honor que le sostenían brazos y piernas, un grupo de sirvientas que corrían de un lado a otro por los pasillos de un gran palacio con toallas, almohadones, mantas, aguas y demás. Esa mujer era la princesa Anelissa de Lancas que tenía toda la cara enrojecida de tanto pujar al heredero del principado de Turena, que proclamaban un heredero varón para seguir el linaje. Una hora después sonaron todas las campanas de principado una tras de otra; a gritos decían
-        “nació la infanta”, “es una niña”, “fue una mujer”.
Desde el momento en que nació le llovieron regalos de todas partes y fue aceptada por todos, menos por el hombre más importante que fue su padre desde que le dieron la noticia  de que fue no fue un varón le reclamo a su esposa,  de ello incluso amenazo con buscar otra mujer y matarla a ella para que ocupara su lugar. Los gritos del príncipe se escucharon por todo el palacio, el inútil de su sobrino o un militar de quinta le quitarían el trono por culpa de su mujer.
Al día siguiente la beba de Belén estaba muriendo de hambre, la modista no sabía qué hacer no quería darle pecho y comprometerse a cuidar un sexto hijo. Así que tomo a la bebe la metió en un cajón de verduras sobre ella puso una manta, metió  muchas flores,  volvió a taparla con otra manta y lo envió con su marido hasta el palacio de Ciel  como regalo para el infante,- lo que hagan de ella no es nuestro problema. El astillero se justificaba mientras llevaba ala centro de Bonfair. Será lo mejor para esta niña que crezca como criada o que muerta estará mejor que con nosotros en casa, “somos muchas bocas para alimentar, y los que quedamos estamos muriendo”. Cuando llego al palacio este estaba muy sereno le entrego el cajón al mayordomo que reside el cajón y rápidamente lo destapa para revisar que no sea nada peligroso, solo son flores pensó aparentemente y se  lo pasa a una criada -llévalo ala salón amarillo. El Mayordomo le agradece al hombre  por el regalo y le ordena que se retire. Este se apresura en irse rápidamente para no levantar sospechas y se retira para no volver más. En el palacio tenían una distribución para los regalos de la infanta los regalos lujosos de los millonarios, la corte y de la realeza vecina los organizaban en la habitación de la infanta pero los regalos del los campesinos  y demás ciudadanos eran destruidos para no enfermar ala Infanta, por ordenes de la princesa Anelissa.
Una de las mucamas entro para robarse algo para sus hijos, entro a escondidas en el salón amarillo destapa rápidamente todo lo que pudo y se lo guardo en el dobladillo de su falda y bolsillos, de repente destapa el extraño cajón y ve lo mismo que el mayordomo flores residen cortadas, pero lo sacude fuertemente para ver que hay en el fondo y escucha y llanto espantoso. La sirvienta deja caer del susto el cajón al suelo y grita.
-        ¡hay un bebe!, ¡es un bebe!-
Algunas criadas que escucharon el grito de la mucama corren a ver que pasa, se agachan y descubren que hay otro mantel sorprendidas, llaman al mayordomo que verifica lo que dicen las angustiadas sirvientas.
-        ¡por Dios santo tiene ustedes razón, es una recién nacida!-
El mayordomo toma el cajón y lleva a la habitación donde se encontraba el príncipe Rafael, este  estuvo encerrado todo un día, embriagándose sin parar y reprochándole a su mujer la inutilidad de sus entrañas y su estupidez. Este entre risas no entendió lo que le decía y tampoco le interesaba entenderlo, pero cuando menciono que era niña le ordena que la quemaran.- ¡si es una niña no sirve para nada!-
-        pero su alteza, discúlpeme, esta niña ha sido regalada ala pequeña infanta, esta bebe puede servir como menina de la pequeña  bien educada y sin cobrar...
-        ¡me tiene sin cuidado lo que hagáis con esa bastarda!, ¡largaos de aquí!, ¡idiota!
El mayordomo en un gesto nobleza, aprovecha la ebriedad del príncipe para saltarse su orden y lleva la niña ala recamara de la princesa Anelissa. Ella tenía un carácter más comprensivo que el príncipe, pero era completamente inútil al tomar decisiones que siempre tenía que tener la aprobación de alguien. La princesa ordeno que llevaran ala pequeña niña al convento de San Agustín.- si es un regalo para mi pequeña no lo rechazare, la pequeña será una menina ejemplar para mi hija. Él mayordomo asienta su cabeza en respeto y entrega la niña con una carta de especial recomendación.
Años después príncipe Rafael nunca perdió la esperanza de tener un hijo varón, mientras más lo intentaba mas despreciaba a su hija y su esposa que cada vez que se embarazaba sufría hemorragias y los abortaba o nacían tan débiles que morían alas horas. Sus amantes incluso parieron más hijos que la mismísima princesa, niños fuertes y vigorosos pero estos eran rechazados por ser ilegítimos y negados ante la iglesia al ser hijos del pecado carnal.la infanta creció con todos los mismos de la riqueza, pero eso no le quitaba desdichada, indeseable e ignorada, como un villero cualquiera en su corazón crecería el frío, insensibilidad y cruel; era  un pequeña delgada, delicada, enfermiza y pequeña como una muñeca, En honor a la infanta el arzobispo ordeno que se plantaran flores de  la pluma que embellecieran y florecieran con ella en cada una de sus primaveras.
-        ¡sublimitas eius María Paula Amelie Paz de Arellano, ego baptismo in nomine patris et filio et spiritus sanctus!
El pueblo festejo igual con alegría, gritando ¡viva la infanta paulina!...era tan pequeña la niña que había inspirado alegría y esperanza en sus tristezas; ella quizás aria un cambio a su mundo vacio y les daría voz a los olvidados de las afueras de Bonfair la ciudad más lujosa y hermosa de Amurena.
 Cuando la infanta festejo sus 10 años  le presentaron a su primer dama de compañía la niña de Belén, que había creció con el afecto de las monjas, fue bien educada y agraciada, le habían enseñado que la misión de Dios para ella en el mundo era de cuidar acompañar y ayudar a la princesa y ser su mejor amiga, pero la infanta y sus amigas, lady Alejandra y lady Camila. Lady Alejandra Legrand era la hija del gobernador de Bonfair una pequeña con carácter explosivo, mandona y muy arrogante de joven era muy controladora y sabia ya desde un principio que quería hacer con su vida casarse y tener hijos con un noble millonario. Y la más mayor era lady Camila Leblanc que a diferencia de ellas era tímida y callada, estuvo comprometida desde antes de nacer con el conde Beinhorn del distrito de Genovesa y a diferencia de ellas no estaba emocionada con un matrimonio sino que tenía miedo conocía muy bien a su prometido era abusivo y caprichoso con ella. Las chicas al conocer a Agustina la vieron mas como su diversión ilimitada para las aburridas tardes de verano, le hacía burlas, bromas, la golpeaba, incluso en la madrugada la hacia bañarse en la fuente casi congelada; incluso terminaban agotadas de hacerle tantas maldades que terminaban por encerraban en un armario y la abandonaban por horas, pobre Agustina creía  ciegamente en la misión que nombro la madre superiora, la infanta será su única amiga y por eso así todo lo que ella les pedía, por más de cinco años estuvo firme en su amor y lealtad.
Cuando cumplió 16 años se caso su primera amiga, la infortunada lady Camila, fue una boda espectacular en Canaán era la pareja más querida del distrito, toda la decoración fue de vidrio y cristal pulido reflejado por la luz tenue, la especialidad del lugar, todos parecían disfrutar la celebración menos Camila que parecía resignada a una vida al lado de Fiebrick Beinhorn, que mucho antes de la boda le exigió que cambiara su forma de ser para que llegara a tener su misma altura. Camila al no tener más opción, por miedo a la deshonra de un divorcio, imito el egoísmo, las ostentación y caprichos de Fiebrick hasta hacerlos muy propios; termino siendo una copia mas soberbia de la dinastía Beinhorn.
Cuando la infanta cumplió 18 años, se le anuncio que estaría comprometida con el archiduque Gabriel  Vidal y Belmonte del distrito de Dumai, la corte organizo una gran celebración por la unión de los dos grandes nobles, esto alegro mucho a la Infanta ya que sus damas estaban recién casadas, ella también quería tener una gran boda, alejarse por fin del principado y la corte. Gabriel y la infanta paulina se conocieron ya hacía mucho, ella recordaba muy borrosamente  los veranos en los jardines de Kirmizi, terminaba empapada, jugando con los pescados del lago, que aunque estuviera helada el agua no dejaba que Gabriel le ganara,  intentaba atrapar la carpa más grande. Las nobles familias vieron buena la decisión de que siguieran juntos, con su boda unirían dos territorios grandes unirían una gran nación, pactarían que después del gobierno del príncipe Rafael este le entregaría al hijo de la familia Vidal y Belmonte el poder del Amurena, pero en realidad, el príncipe Rafael planeaba usurpar los terrenos de Dumai para buscar y extraer petróleo, además expropiar las fabricas apicultoras de la región, y solo dejaría el poder al morir, dejando a la familia marquesa arruinada y sin beneficios alguno de este matrimonio.
Esta noticia despertó la curiosidad morbosa y la imaginación más cruel, antes de casarse   la Infanta Paulina quería conocer algo que los adultos asían de noche a puertas cerradas, y para esto quería utilizar a Agustina.
-        escucha bien Agustina, Esta noche lo que tienes que hacer es entrar en las cabellerizas, cuando este el criado limpiando, entras y te desnudas delante de él.
-        por favor, no me haga hacer esto su alteza. Le suplicaba llorando Agustina
-        ¡sí!, si lo vas a hacer si no quieres que me enoje.
-        por favor, no quiero hacerlo….le rogaba lloraba desconsolada Agustina.
-        si no lo haces te acusare de ladrona y terminaras en una celda sucia con prostitutas y asesinas; ¡y para de llorar que me aturdes!
Cuando dio la una de la madrugada, Agustina ya no podía huir, la infanta llevo a Agustina detrás de los arbustos y barrotes de madera. cuando el capataz abrió la puerta para entrar uno de los caballos. Salió Agustina, y se acerco lentamente a la puerta.
-        ¿quien esta hay? El capataz voltea rápidamente al escuchar los pasos.
-        ¿Buenas noches, señorita usted que necesita? Pregunta muy sorprendido de ver una dama, a esas horas.
Agustina no dice ni una palabra se acerca al capataz lentamente y se desnuda como le indico la infanta, el capataz sonríe al ver semejante espectáculo, tira todo lo que sostiene y se acerca a ella para darle nalgadas y manosearla a su antojo. Era como el juego del gato y el ratón para la voyerista, Agustina corría y el capataz intentaba tocarla, el capataz la toca y Agustina corría, de repente el capataz se cansa de jugar con la doncella y la toma con fuerza sin dejarla escapar , Agustina lo aruña en la cara pero esto lo único que ocasiona es la ira del capataz, lo último que ve la infanta antes de huir aterrorizada es a el capataz que termina por tirarla al suelo, recostarse sobre ella y Agustina intentando moverse sin resultado, el enardecido capataz la golpea, le sepárale las piernas y le tapa impidiendo que respirara. La infanta corre hasta el palacio aterrorizada, se encierra en su recamara no prende ninguna luz, abre la canilla, y se recuesta en la bañera esperando que los chorros de agua le permitan olvidar lo que ocurrió, intentando engañarse a sí misma. Diciéndose a sí misma
-        No es mi culpa, no es mi culpa, no es mi culpa... 

De ahí en adelante la joven infanta adopto a su criada como dama de honor incluso como su amiga, no se sabe si fue por culpa o por que nació verdadero cariño, pero a esto la princesa le quiso llamar amistad; nunca volvió a tocar el tema ni a recordarlo y si lo recordaría probablemente lo negaría hasta la muerte. Pero esto era un pecado que jamás lo olvidaría.

No hay comentarios:

Publicar un comentario